Cuidados del paciente dependiente

Guía práctica para familiares y cuidadores

Introducción

Introducción

Esta guía práctica va dirigida principalmente a familiares y cuidadores.

Desgraciadamente, las ayudas que se requieren para el cuidado de pacientes con enfermedades priónicas, son muchas y no siempre llegan cuando las necesitamos. Por ello, hemos creado una guía básica aplicable a aquéllos que comienzan la fase de encamamiento, con el objetivo de prevenir complicaciones propias de esta etapa.

Si bien sabemos que las enfermedades priónicas abarcan una sintomatología muy amplia y que lo ideal es que cada persona sea tratada de manera individual y específica por profesionales sanitarios, esta información puede ayudarnos a entender mejor qué ocurre durante esta fase y cómo podemos colaborar en el cuidado de nuestro paciente/familiar.

Podéis consultar el manual completo descargando el documento en formato PDF que veréis al inicio de esta introducción, pero aún así, hemos querido recalcar los aspectos más relevantes e imprescindibles y acompañarlos de imágenes y vídeos para facilitar la comprensión.

En primer lugar, hablaremos de las técnicas de movilización pasiva global que se realizan para mantener los rangos de movilidad de las distintas articulaciones, impidiendo así la aparición de rigidez, contracturas y acortamientos.

Dentro del bloque de la fisioterapia respiratoria, veremos las diferentes posturas en las que podemos colocar al paciente. El objetivo es disminuir la acumulación de secreciones, ya que favorecen la limpieza de las vías aéreas y previenen la posibilidad de sufrir enfermedades asociadas.

Destacamos además, la importancia de realizar cambios posturales para liberar las zonas que reciben mayor presión, evitando complicaciones como úlceras y escaras. Al cambiar de posición, promovemos en estas regiones la activación de la circulación y reducimos la aparición de dolor en las partes más susceptibles.

Finalmente, veremos cómo pasar de una posición a otra a nuestro paciente o familiar de la forma más sencilla (transferencias).

Contenidos de la guía

Selecciona un apartado para consultar las indicaciones, imágenes y vídeos.

Movilizaciones pasivas

Movilizaciones pasivas

Son ejercicios que realizará el cuidador ya que el paciente no tiene capacidad para moverse de forma autónoma.

Objetivo: mantener la movilidad articular para evitar la aparición de rigidez y la formación de contracturas.

Número de repeticiones: realizaremos 10 de cada movimiento. Dedicaremos 20 segundos a las posiciones de estiramiento.

Recomendaciones: si el paciente no tolera alguno de los movimientos por dolor, se aconseja detener la ejecución de dicho movimiento.

Movilización pasiva de miembros inferiores

Movilización pasiva de miembros superiores

Fisioterapia respiratoria

Fisioterapia respiratoria – Posicionamiento para una mejor ventilación pulmonar

En este apartado vamos a describir diferentes formas en las que podemos posicionar a nuestro familiar o paciente y que favorecen la ventilación pulmonar.

Objetivo: disminuir la posibilidad de padecer neumonías y atelectasias.

Número de repeticiones: repetiremos tres veces al día y mantendremos cada postura entre 10 y 15 minutos.

Recomendaciones: Aconsejamos ver los vídeos que incluimos en el apartado de transferencias para aprender a movilizar al paciente ante el cambio de posición. Necesitaremos 2 almohadas.

Postura 1 - postura en A
Postura 1 – postura en A
Postura 1 - postura en A

Postura 1 – postura en A
Postura 2 - postura en V

Postura 2 – postura en V
Postura 2 - postura en V

Postura 2 – postura en V
Postura 3 - postura en I

Postura 3 – postura en I
Postura 3 - postura en I

Postura 3 – postura en I
Postura 4 - postura en T

Postura 4 – postura en T
Postura 4 - postura en T

Postura 4 – postura en T
Postura 5 - postura de media luna

Postura 5 – postura de media luna
Cambios posturales

Cambios posturales

Medida de prevención importantísima e insustituible. Debemos tener en cuenta que el colchón antiescaras no nos exime de su realización.

Objetivo: ayudará a prevenir la aparición de úlceras por presión. Mejora la circulación. Evita dolores por posiciones mantenidas.

Número de repeticiones: se harán cada 2 o 3 horas. El paciente debe pasar por las 4 propuestas siempre que sea posible: supino (bocarriba), decúbito lateral derecho, prono (bocabajo) y decúbito lateral izquierdo.

Recomendaciones: para pasar de una posición a otra, pediremos al paciente que colabore activamente si es posible. Necesitaremos almohadas y cojines. Si el paciente tolera la posición sentada y de pie la incluiremos entre el resto de posturas. Es recomendable llevar un registro de las horas a las que se hacen los cambios posturales y la posición en la que se encontraba el paciente, para no repetir ninguna postura ni pasar más de 2/3 horas en la misma posición.

Posición 1 - Paciente en decúbito supino

Posición 1 – Paciente en decúbito supino
Posición 2 - Paciente en decúbito lateral

Posición 2 – Paciente en decúbito lateral
Posición 3 - Paciente en decúbito prono

Posición 3 – Paciente en decúbito prono
Posición 4 - Paciente en sedestación

Posición 4 – Paciente en sedestación
Posición 4 - Paciente en sedestación

Posición 4 – Paciente en sedestación
Principales transferencias

Principales transferencias

Las transferencias están compuestas por una serie de movimientos globales, tanto del paciente como del cuidador, que nos ayudarán a cambiarlo de posición. Es fundamental hacerlo con una buena técnica para reducir las lesiones tanto en cuidadores como en pacientes debido al riesgo de caída del mismo.

Las transferencias más comunes son: desde posición tumbada a posición sentada, desde posición sentada a posición de pie y el cambio de una superficie de poyo a otra en posición sentada.

Objetivo: facilitar el manejo del paciente a la hora de un cambio de plano o superficie de apoyo.

Recomendaciones: siempre que sea posible, solicitaremos la participación activa del paciente. Necesitaremos una sábana que nos ayudará a acercar al paciente a nosotros facilitándonos la tarea.